viernes, 17 de febrero de 2017

Revista "Las Rosas" - Febrero


Elegante, fina, sexy. Ostenta un porte de chica seria y distante, pero es amena y divertida en la intimidad. Actriz talentosa, mujer enamorada. Una primera dama con mucha onda.

El 24 de septiembre del año pasado, Isabel Macedo se casó con Juan Manuel Urtubey, actual gobernador de Salta. Su boda campestre, con vestido de ensueño e invitados de lujo, poco tuvo que envidiarle a las bodas que tantas veces la tuvieron como protagonista en la ficción. Y sin dudas, éste fue el capítulo con final feliz más importante de su vida. La luna de miel en Venecia, el broche de oro para un cuento que no podía terminar de otra manera que no fuera con el típico ‘’y fueron felices para siempre’’. Aunque en realidad, esta historia recién empieza. Así, Isabel se convirtió en la primera dama de la provincia que todos llaman ‘’la linda’’. Sin embargo, su actual vida rural alejada del bullicio de la gran ciudad, por ahora convive a la perfección con su pasión: la actuación. Entonces, ella de lunes a jueves a las 22:00 horas se convierte en Raquel Levin de Kaplan, en ‘’Amar después de amar’’, la flamante tira de Telefe que narra una historia de amor y suspenso. Infidelidades, secretos y pasiones prohibidas conforman la trama de ADDA, que tiene todos los condimentos para convertirse en un verdadero éxito.
Su niñez en el barrio de Palermo, sus inicios como actriz y modelo, su éxito como la mala de las telenovelas y su sueño de ser madre en no mucho tiempo. Isabel Macedo habla de todo. Ella, que hizo realidad una historia de amor digna del mejor guión de telenovelas de todos los tiempos.

- Naciste en Buenos Aires, pero parte de tu familia es de Jujuy. ¿Qué recordás de aquella infancia un poco acá y un poco en el Norte?
- Si, fue una infancia repartida entre Jujuy y Buenos Aires. Mi papá era jujeño, mis tres hermanos son jujeños y mis nueve tíos también. Tengo un recuerdo cargado de bombos y carnavalitos. De un mundo repleto de anécdotas, alegrías y risas que compartían los adultos y yo escuchaba atentamente. ¡En casa se tocaban el bombo y la guitarra hasta las seis de la mañana!

- ¿Es cierto que eras la estrellita mia de la casa? ¿Duchador en mano, siempre lista para cantar y hacer un show?
- ¡Si! Me gustaba actuar para mi familia. Cantar, bailar y disfrazarme. Los sentaba a todos y les pedía que me presentaran y yo salía. Y es cierto, duchador en mano, les hacía un show exclusivo.

- Estudiaste en el Saint Catherine's Moorlands School y arrancaste a estudiar hotelería en la Universidad de Belgrano. ¿Por qué elegiste estudiar esa carrera cuando ya de chica, se notaba que la veta artística era lo tuyo?
- Estudié administración hotelera dos años, porque cuando terminé el secundario, tenía que estudiar algo y para no cargar con la culpa de que mi papá se descompensara si le decía que no quería hacer nada después del colegio. También intenté anotarme para estudiar traductorado de inglés, pero llegué tarde a la inscripción. Entonces, a través de una amiga, fui a administración hotelera. Enseguida me di cuenta de que no era lo mio.

- ¿Cómo eras en el colegio?
- Siempre esperaba el momento para escaparme de la clase y hacer algo relacionado con el arte. Cuando la maestra pedía a alguien para actuar, cantar o bailar, ahí estaba yo primera.

- ¿Es cierto que de chica ibas a la parroquia de tu barrio a colaborar haciendo tareas solidarias?
- Siempre mis padres me enseñaron a tener conciencia del otro. Cuando estaba en la secundaria, iba a enseñar a leer y escribir a los chicos que iban a la iglesia y visitaba a los nenes enfermos en los hospitales. Mi mamá me enseñó a tejer y, desde hace tiempo, me estoy dedicando a hacer ropita para algún hospital o maternidad. Heredé la solidaridad de mi madre. Me hace sentir bien ayudar a los que más lo necesitan. Me da alegría y es la manera que encuentro para que todos estemos un poco mejor.

- ¿Arrancaste trabajando como modelo, para pagar un anillo que te habías comprado con la tarjeta de crédito de tu papá?
- Así fue. Me encantaba y me lo compré. Yo tenía 15 años. Al mes siguiente, un día mi papá estaba leyendo el resumen de su tarjeta y de pronto me preguntó: ‘’¿Quién compró este anillo?’’. Con mi mejor cara le contesté: ‘’vos, papi’’. Y me respondió: ‘’si yo te hubiera comprado un anillo a vos, tu mamá y tu hermana tendrían uno igual. Bueno, fíjate cómo vas a hacer para encontrar un bache mientras estudias para conseguirte un trabajo, así me lo vas pagando de a poco’’. Así que empecé a laburar de modelo, haciendo fotos para revistas de belleza. Hasta que junté la plata y le devolví peso a peso. No me olvido más de eso. Aprendí mucho de esa situación.

- ¿Cuándo y qué suceso te hizo dar cuenta que lo tuyo era la actuación?
- Desde que nací. No sé. Desde siempre. Desde chica fui muy expresiva, muy histriónica. Siempre me encantó todo lo que tuviera que ver con lo artístico. Aunque a veces no se tiene la chance de vivir de lo que uno ama. Yo tuve la suerte de que sí.

- Y en 1997 tuviste tu primera participación en la novela ''Ricos y famosos'' (Con Natalia Oreiro y Diego Ramos), definida por vos como tu ''primera y horrible experiencia profesional''. ¿Qué pasó?
- Fue una desilusión. Me habían dicho que entraba a la tira por veinte capítulos. A los dos días, me dijeron que era buenísima y me pidieron que me quedara seis meses, pero al tercer día me llamaron y me dijeron que ya no estaba más. Sin otra explicación más que esa. Lo que pasó fue que hubo un cambio en la gerencia del canal y rectificaron las decisiones que ya estaban tomadas. Ahí entendí cómo era la televisión y pensé: ''bueno, listo esto no es para mí. Me dedico al teatro''. Pero al tiempo me llamaron para hacer unos capítulos de ''Verano del 98'' y acepté. Iban a ser sólo treinta capítulos y me terminé quedando más de 300. La vida es así.

- Y ahí arrancó una carrera que parece no tener techo. ¿Sentís que Delfina, la mala de "Floricienta'', fue tu papel consagratorio y de despegue total?
- El personaje de Delfina me dio muchas satisfacciones, sobre todo me dio una gran seguridad como actriz.

- Parece que lo tuyo es hacer de mala, En "Graduados" también fue un éxito tu papel de Jimena/Patricia. ¿Pros y contras de ser una malvada exitosa?
- Disfruto de mi oficio. La posibilidad de jugar a ser otro, de jugar a vivir otras vidas. Me gusta trabajar como actriz, ya sea de buena o de mala. Pero hacer de mala me divierte mucho, tenés una paleta mucho más amplia y es tu única posibilidad de ser quién no sos. Aunque Jimena no era mala, era divina. Sólo se defendía del bullying que había sufrido desde chica por ser gorda, por haber tenido ese pasado espantoso de un país que no está socialmente preparado para la gente obesa. No hay espacios, hay una discriminación muy grande. Estaba justificado que ella fuera de esa manera. No lo hacía para vengarse de sus ex compañeros, sólo quería en algún punto, que vivieran un poco de lo que a ella le tocó vivir. Se defendía de esa manera.

- Por "Graduados" ganaste el Martín Fierro como ''actriz protagónica en ficción diaria''. De hecho, competías con Nancy Dupláa, la protagonista principal de la telenovela. ¿Cómo viviste aquel
reconocimiento?
- Jimena fue algo distinto y tenía ganas de contar algo diferente con ella. Es un registro que no había tenido oportunidad de mostrar antes. Me dieron el espacio y creo que lo supe aprovechar. Me siento tranquila como actriz. Quise darle al personaje hasta la última gota de sudor porque me apasionó y sabía que iba a ser algo grande para mí. Pero nunca me imaginé tanto reconocimiento.

- Sos de hablar poco de tu vida privada. Pero fue de público conocimiento tus relaciones con Facundo Arana y el jugador de fútbol, Federico Insúa. ¿Preferís no mirar el pasado o elegís pensar que todo fue experiencia para que hoy, puedas vivir el presente feliz que tenés junto a Juan Manuel Urtubey?
- Todo lo que viví me convirtió en la mujer feliz que soy ahora. Me siento satisfecha con el camino recorrido. Pero hay algo que tengo claro y es que nunca más haría algo que no quiero y que no permitiría situaciones que me llevasen a donde ya no quiero estar, ni me disfrazaría de algo distinto de lo que soy para agradar al otro. Eso sí lo aprendí de todas mis vivencias.

- Costó que apareciera el amor. ¿En algún momento pensaste, como muchas mujeres de hoy: ''el amor no es para mí''? ¿Lo vivías como una frustración?
- La verdad es que cuando menos te lo esperás, aparece. Así me pasó a mi. Ya no esperaba nada y apareció. Justo cuando ya creía que nunca más me iba a llegar el amor, llegó. 

- ¿Cómo conociste a tu marido? Ambos hablan de un flechazo...
- Conocí a Juan Manuel en la casa de unos amigos. ¡Llegué a cenar a las 9:00 de la noche y me quedé hablando con él hasta las 9:30 de la mañana! Mis amigos se fueron a dormir y nosotros nos quedamos charlando bajo la lluvia, empapados. Cuando entré a mi casa me miré al espejo y me quería morir porque tenía el pelo horrible y el maquillaje corrido. Pero ese día sentí algo muy lindo, nos conectamos de una manera muy especial y nunca más nos volvimos a separar.

- ¿Qué extrañas de tu vida de soltera y con qué cosas te sorprendió la vida de casada?
- No sé. No es tan lindo estar sola. Uno a veces se convence de que estar en soledad está bueno porque hacés lo que queres, cenás a la hora que querés, pero la verdad es que lo mejor que te puede pasar es estar aocmpañada. Y si es con alguien que amás, mucho mejor.

- ¿No te dio miedo entrar al mundo de la política? ¿Tenías prejuicios de un mundo tan complejo?
- Siempre fui muy ajena a la política. Ahora estoy descubriendo un mundo nuevo. Pero tampoco me meto mucho, sólo acompaño a Juan Manuel. Disfruto de poder acompañarlo, me hace feliz. Es lindo estar al lado de alguien que admiras tanto. Que admirás su trabajo, su forma de pensar, su vida.

- Siempre manifestaste tus ganas de ser mamá en un contexto de amor y de familia. ¿Cómo va ese proyecto?
- Toda mi vida sostuve que formar una familia es un acto de gran responsabilidad, tiempo, respeto y mucha comunicación. Siempre dije que la maternidad llegaría cuando debiera, porque nunca tuve una obsesión o una carrera, sino una consecuencia. Hoy te digo que estoy tan enamorada y tan feliz, que volví a creer que el amor hace que todo sea posible. 

- Hace un par de semanas, luego de que subieras a tu Instagram un video tejiendo batitas de bebés, surgió el rumor de que estabas embarazada. Pero rápidamente saliste a desmentirlo. Muchos especulaban con la información porque algunas mujeres prefieren no confirmar nada hasta pasados los tres meses.
- Sí, salí a desmentirlo y lo desmiento. Tejo desde los 12 años y lo hago para llevar esa ropa a los hospitales que mas la necesitan. 






- Debutó ADDA (''Amar después de amar''), que sale al aire con todos los capítulos grabados. Hablemos de la novela y de lo que significó hacer una tira con una trama fuerte desde lo emocional, hasta lo policial.
- Fue un desafío contar la historia desde el principio a fin. Es un proyecto novedoso e innovador. Paralelamente a la historia que sale al aire, hay una webserie en donde se lleva a cabo una investigación y donde la gente podrá interactuar y tener distintos puntos de vista sobre la trama principal. Mi personaje es Raquel Levin de Kaplan, una mujer detallista. Le gusta pintar, las cosas modernas y divertidas. Está casada con Damián Kaplan (Federico Amador) y es mamá de los mellizos Mía (Delfina Chaves) y Federico (Manuel Ramos). Ama a sus hijos con locura, es bastante protectora con ellos y está muy enamorada de su marido. Son un matrimonio sumamente feliz. Hasta que un grave accidente cambia su vida y la de todos. Ente suceso la descoloca y a partir de ahi, tiene que ver cómo resuelve lo que le toca vivir. En la realidad también a veces pasa que estás muy enamorado y la vida te atropella. Y no te queda otra más que buscar el modo de salir de esa situación, cómo manejarte a partir de una desgracia. Y yo no quería que Raquel fuese una persona a la cual las cosas le sucedieran por estar distraída, por no estar atenta. Quería que la historia tuviera la mayor realidad posible. A veces vos no sos la responsable de las cosas que te suceden y sin embargo te pasan. Elegí que Raquel no hablara mal de nadie, no buscara culpables, pero sí se hiciera miles de preguntas porque necesitaba saber y entender. La construcción del personaje requirió mucha responsabilidad y amor de mi parte, porque no fue fácil ponerse en la piel de esta mujer. Pero nada hubiera sido posible sin la ayuda de mis compañeros, de los directores y de toda la gente que nos ayudo a contar esta historia tan apasionante. Con Mariano Martinez ya había trabajado en "Alma pirata" en el 2006, con el resto, nos fuimos conociendo en este proyecto. El grupo humano que se armó fue tan lindo, que todo se hizo más fácil.

- Tenes un cuerpo envidiable: alta y flaca. Un sueño estético de cualquier mujer. ¿Cómo te cuidas?
- Soy muy básica en el cuidado. ¡No conozco lo que es una dieta, como de todo! Siempre fui flaquísima. El cuerpo nunca fue un tema para mí, pienso que es sólo un envase. Crecí en una casa dónde no se le daba importancia a si uno era lindo o no, gordo o flaco. Pero sí me cuido el pelo, me desmaquillo siempre y uso una crema hidratante antes de irme a dormir. Pero no mucho más que eso.

- ¿Tenes un estilo definido para vestirte? ¿Ser la esposa del gobernador modificó en algo tu look?
- El amor te hace bien ¡cuando uno está enamorado y feliz todo te sale mejor! Mucha gente me dice que me ve bien y yo creo que es por eso. Siempre fui básica para vestirme, pero ahora tengo un grupo de gente que me arma todos los looks. Los chicos de "The Net Boutique", que me conocen a la perfección, saben lo que me gusta y me aconsejan cómo tengo que vestir para ocasiones especiales, como por ejemplo si tengo un evento de alguna embajada.

Revista "Las Rosas" - Febrero 2017
Nota hecha por: Natalia Scali
Maquillaje y pelo: Sochi Herrera
Fotos: Gabriel Machado

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